Crisis, palabra tan temida por todos.

En las crisis, todo es fatal. Las compañías tienden a disminuir todo tipo de gastos e incluso las inversiones son tratadas también como gasto, por ende, disminuyen.

Se toman “medidas de crisis” y es una oportunidad ideal para justificar despidos de todo tipo, restringir hasta el café y entrar en una situación de “paralización” hasta que pase la crisis.

Generalmente es lo que hacen la mayor parte de las compañías: ver el medio vaso vacío.

Que tal si cambiamos la óptica y tomamos a la crisis como una oportunidad?

Por más que reaccionemos haciendo esta especie de “recorte compulsivo de gastos”, la crisis va a seguir estando y todos van a tender a tomar las mismas medidas, obviamente también la competencia.

En las crisis, la situación puede ser favorable si se siguen diferenciando que es gasto y que es inversión, si en lugar de despedir personal aprovechamos sus conocimientos y les pedimos ideas innovadoras para poder reducir realmente los costos o crear nuevos productos. Es el momento ideal para optimizar procesos y sistemas, es poder sacar ventaja a la competencia aprovechando el temor y la paralización generalizados.

Para esto hacen falta que el personal directivo apueste a estas estrategias que implican utilizar la inteligencia, el coraje y el buen sentido de gente, tomando a los empleados como fuente de conocimiento y no como un gasto. Tenemos que recordar que el Capital Humano es el mayor factor de diferenciación entre nuestra compañía y las demas.

Comprendo que muchos directivos dirán que desde fuera de la empresa es fácil opinar de esta manera, pero invito a un tiempo de reflexión y a que tan siquiera se consideren estas alternativas para aprovechar la crisis en lugar de sufrirla.

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